Se nota que estoy apático porque aunque pasen muchas cosas no me sale lo de documentarlas.
Por ejemplo,
Valve ha anunciado Steam Machine, cascos de realidad virtual y una revisión de su mando Steam Controller, que es básicamente la solución a la contínua iteración de mis aproximaciones a La Videojugasión Definitiva, que me permite disfrutar de juegos de Steam y retros y lo que sea sin tener que estar enfrente del ordenador.
Lo del mando es un poco extra, porque espero que los emuladores lo soporten bien (mejor que el de PS4, al menos, que a veces se queda un poco Tinky Winky), pero ¿lo de la machine? Buah.
Aún queda para que salga, y habrá que ver cómo de cercana es a mi pc. Porque está claro que para todo el frente retro irá más que sobrada (si es realmente seis veces más potente que la SteamDeck, y ésta ya va bien hasta con Switch, pues imagina), pero sin tener yo un pc puntero tengo que ver cómo de bien va a llevarse con mi biblioteca de Steam. No quiero tirarme a la piscina y luego terminar viéndome obligado a depender de mi ordenador y de streamear a la Steam Machine los juegos de marras. Que, ojo, no lo descarto porque los Atelier no parece que se lleven bien con la SteamDeck y me da un poco de cosa.
Y, pese a todo, esta semana, siendo Black Friday ya en Amazon, voy a estar con el ojo un poco atento a algunas cositas por si tengo suerte y me monto tremendo ecosistema. Porque aparentemente me gusta tirar el dinero ¬¬U
(En realidad lo que me gusta es no perder la oportunidad, porque desde que dejé escapar la VitaTV que estoy yo muy sufridor de FOMO. Y en las anteriores rebajas dejé de comprar algo porque no lo veía claro y sentí que se me había perdido el tren; cierto es que falta no me ha hecho, por otra parte.)
(Lo admito: estoy un poco ilusionado con este Black Friday, por unos temas que pueden ser estos y pueden ser otros. #SíSoy, etc.)
Aunque aún me quedan dos semanas para poder recuperar los findes, al menos este fin de semana pasado he podido aflojar un poco el ritmo. Sí, vale, lo he aflojado forzado, porque he estado enfermo y el resto del mundo también y he tenido una excusa para recogerme pronto, pero estoy yo para decirle que no a un caballo regalado.
Se me está haciendo largo, no lo voy a negar. Tampoco es que lo haya intentado negar ni un poquito desde que antes incluso que empezara ¬¬U
Por lo menos los compromisos que quedan ahora son más relajados, porque ya hemos acabado con las obras de teatro para recaudar dinero y con las celebraciones de festivales varios. Y la parte de recaudación ha ido bien, por lo que sé casi hemos llegado a los 8k euros, que no sé exactamente el proyecto donde van a ir invertidos pero bien recibidos serán.
El trabajo está siendo bastante trabajo, como no puede ser de otra manera. Ahora que llevo ya dos años en la nueva empresa, ya están las rutinas instauradas. De alguna manera me he convertido en un punto de referencia para varias cosas y se están escuchando conversaciones peligrosas (en cuanto a recibir más responsabilidad, que es algo de lo que quería huir al cambiar de empresa, porque bastante me enmarrono yo mismo como para encima tener responsabilidades de las gordas), y aunque obviamente me alhaga que se me tenga en cuenta también me aterroriza que tenga poder para tomar decisiones. Yo, apoyar, eh, a muerte, lo que haga falta. Yo como abanderado, no sé, es que no tengo cuerpo de modelo de ropa interior, no sé si me explico.
¿Qué más ha pasado estas semanas? Bueno, estaba muy subido en moto con el
Leyendas Pokémon: Z-A y ahora la cosa ha caído un poco. Tuve que dejar de jugarlo por la falta de tiempo (porque el gimnasio me está llevando más esfuerzos de los que pensaba) y talmente parece que tenga la moto en el párking y no sé dónde he dejado las llaves. Tengo de hecho la entrada sobre mis opiniones del juego a medio hacer, y la empecé el 21 de octubre ¬¬U Ni eso tengo ganas de teclear.
(Me sorprende que esta entrada sea tan larga, pensaba que sería más lista y al final pues no. A veces uno se sorprende a sí mismo.)
Si no estuviera tan apático seguramente recordara más de lo que ha pasado estos días. Pero entre el estado de ánimo y la rueda de hámster que es la rutina en la que me he metido (que me deja poca maniobra y no es para nada emocionante: trabajar, gym, dormir, limpiar, responsabilidades en fin de semana) no me sale.